Volver a Inicio InicioContactoInformación GeneralMapa del web
Secciones
 
 
 

Servicios Zaragoza Intranet Provincial
 


Estas en: Recorridos Turísticos/ Retablo

RETABLO DEL ALTAR MAYOR
DE LA PARROQUIA NTRA. SRA. DE LA ASUNCION

INFORMACIÓN UTIL

Visitas guiadas al retablo:

DEL 1 DE ABRIL
AL
30 DE SEPTIEMBRE:
DE MIERCOLES A DOMINGO:
Mañana de 11,30-12,30 h
Tardes de 17 a 19 h.

DEL 1 DE OCTUBRE AL 31 DE MARZO
SABADOS Y DOMINGOS:
Mañana de 11,30-12,30 h
Tardes de 16 a 18 h.

VISITAS CONCERTADAS
(Con 10 días de antelación)
Tel. 650 64 76 41

El retablo de alabastro que preside la capilla mayor del templo parroquial de la Asunción de la Virgen de Escatrón es una pieza de singular interés. Fue realizado a comienzos del siglo XVII para la iglesia del vecino monasterio de Ntra. Sra. de Rueda, desde donde pasó a su emplazamiento actual a mediados del siglo XIX. Esta feliz iniciativa lo salvó de una destrucción casi segura, similar a la que sufrió la mayor parte del rico patrimonio artístico mueble del cenobio cisterciense.

La Diputación Provincial de Zaragoza, en colaboración con el Ayuntamiento (que ha contado con la colaboración de Ibercaja) y el Arzobispado de Zaragoza promovieron una meticulosa restauración que llevó a cabo la empresa CORESAL (Conservación y Restauración de Bienes Culturales, S.A.L.). Gracias a la intervención acometida entre 1998 y 1999, hoy podemos contemplar en todo su esplendor uno de los últimos testimonios del uso del alabastro en la construcción de retablos de amplias proporciones, costumbre muy arraigada en Aragón que alcanzó su momento dorado en la etapa final del Gótico y durante el Renacimiento.

El retablo de Escatrón, pese a su tardía cronología, pertenece todavía al mundo artístico del Renacimiento. Desde el punto de vista tipológico, ofrece una interpretación evolucionada del tradicional esquema en arco de triunfo. Predomina la calle central, algo más ancha que las laterales y cerrada en semicírculo, que ocupa con su remate el espacio correspondiente a las dos alturas del cuerpo. Descansa en un sotabanco muy desarrollado que la restauración ha permitido recuperar en su integridad, cuyos laterales alojan las puertas que franquean el acceso al, en otro tiempo, sagrario expositor; éste rompe el zócalo del cuerpo y se antepone a la zona baja de la casa mayor, permitiendo sobreelevar el grupo titular de la Asunción. El cuerpo apoya directamente en este monumental basamento, sin bando intermedio, reforzando la coherencia del conjunto.

Esta solución, inusual en los retablos aragoneses de la época, había tenido su momento de esplendor en el segundo tercio del siglo XVI. Tampoco es demasiado común la renuncia a la columna como elemento de articulación, que imaginamos obedece a la necesidad de garantizar la estabilidad de este completo y pesado organismo. Extremos que, en nuestra opinión, definen el trabajo de unos maestros adiestrados en una escuela con sede más alla de las fronteras del Reino de Aragón, pero que no afectan al, por otra parte, riguroso y perfectamente actualizado tratamiento arquitectónico del retablo.

Dicha presentación permite incorporar relieves de gran formato, tal vez uno de los principales logros de la obra. Destacan por su composición clara y bien jerarquizada, con figuras algo blandas pero de tratamiento anatómico correcto en las que los paños caen dibujando anatomías muy lineales. Los cinceles del maestro Esteban delatan el trabajo de un artista muy pulcro, amante de las formas serenas y con un ideal de belleza algo ecléctico que se aleja de los heroicos y, con frecuencia, en exceso atléticos prototipos romanistas defendidos por la mayoría de los escultores de su generación. Estas características pueden hacerse extensivas a la arquitectura, en la que el trabajo del artista extrae del alabastro toda su sutil delicadeza.

Los Autores

El antiguo retablo del monasterio de Rueda corresponde al patrocinio del abad fray Juan de Huarte (1600-1616) que, al parecer, desestimó un proyecto de su antecesor, el abad fray Lorenzo Pérez de la Aldea. En los últimos días de 1500, fray Lorenzo había encomendado su ejecución a Juan Miguel Orliens y Felipe Los Clavos, escultores de Zaragoza, pero por razones que ignoramos este encargo no prosperó.

En una fecha sin precisar, pero anterior a 1607, se decidió hacer un retablo de alabastro para lo que el abad Huarte acudió al maestro Esteban y a Domingo Borunda, que quedó asentado en septiembre de 1609. Al parecer, el primero asumió las labores escultóricas propiamente dichas, mientras que en el segundo recayó el escuadrado y aparejado de los cantos de alabastro. Estos datos se vienen repitiendo desde que José Mª Quadrado los publicara en su Aragón (1844), sin que a día de hoy se haya profundizado en el estudio de estos artífices, prácticamente desconocidos.

     
    [ Ir a portada | Contacto | Información legal | Mapa del Web ]

© Copyright 2003
Ayuntamiento de Escatrón