|
Estas en: Rutas por la comarca/ El Ebro "La
obra del hombre"
El
Ebro
"La obra del hombre"
Las características de trazado, longitud y accesibilidad, han permitido desde
la Antigüedad que el río Ebro sea una de las vías de penetración y colonización
más importantes de la Península Ibérica, por tanto se trata de un cauce de
agua altamente «humanizado». Está documentado que en época romana el Ebro
era navegable hasta Varea (próxima a Logroño), existiendo constancia de que
en el puerto de Celsa se embarcaban los cereales con destino a Roma. La lucha
del hombre por la supervivencia y por dominar la naturaleza a dado lugar a
intervenciones sobre el paisaje, transformándolo profundamente. Estas intervenciones
presas, azudes, norias, etc., son muy frecuentes en toda la comarca.
Azud
de La Zaida
Los azudes son obras hidráulicas que cierran el curso del río. Su construcción
ha sido una de las causas por las que el río ya no es navegable como en la
Antigüedad. La misión del azud es elevar el agua para hacerla entrar en las
acequias. Existen distintos tipos de azudes, en función del sistema y materiales
empleados para su realización.
Noria de Rueda
Otra
interesante obra hidráulica son las norias o molinos, empleadas ya desde hace
2.000 años y muy frecuentes en toda la comarca. En la mayoría de los casos
están abandonadas y sólo se conservan los arranques en los que se colocaban
las ruedas verticales que se movían con el impulso del agua, la energía que
generaban se empleaba para moler el cereal, aceitunas, etc.
|